sábado, 5 de julio de 2014

El peligro de las espigas para el perro



Foto propiedad de: sitplasperro.com

Hay que tener mucho cuidado con las espigas en el campo, porque pueden provocar graves problemas en los oídos del perro. Estas espigas pueden causar en los perros otitis muy graves, que les provocan fuertes dolores, ya que las espigas son ásperas, duras y pueden perforar el tímpano.

Las espigas tienen forma de arpón para adherirse a cualquier ser vivo que pase por su lado. De esta manera se pueden trasladar a un lugar adecuado para eclosionar. El pelo de los perros es idóneo para que las espigas queden enganchadas. Las espigas, una vez adheridas al pelaje del perro, tienen la cualidad de escalar. De esta forma se introducen en el oído.

Las razas más propensas a sufrir las afecciones producidas por las espigas son las que tienen las orejas largas y caídas, el pelo largo y un tamaño entre pequeño y mediano, como el Cocker Spaniel. Es decir, reúnen las condiciones apropiadas para que las espigas se enganchen con más facilidad al pelo largo y se introduzcan por el conducto auditivo.

La hora del aseo del perro es un buen momento para revisar sus oídos. Podemos fijarnos en si el acceso al conducto auditivo tiene un color rosado pálido, ya que este es un síntoma de buena salud.

Las espigas también pueden introducirse en la boca, los ojos, las patas, el abdomen y el tórax

Los síntomas que advierten que el animal padece otitis son la presencia anómala de cera en la zona del pabellón auditivo, así como la segregación de sustancias que desprenden un olor desagradable. La inflamación auditiva ocasiona dolor y molestias, que se traducirán en que el perro se rasque y sacuda las orejas con más insistencia de lo habitual.
Síntomas que provocan las espigas en el perro

Los síntomas que apuntan a que el perro tiene espigas en los oídos se concretan en que el animal se sacuda con fuerza la cabeza, camine con la cabeza inclinada y sufra molestias al rascarse las orejas.
Las espigas también pueden introducirse en: boca, ojos, patas, abdomen y tórax.

La forma de prevenir los estragos que provocan estas plantas es:

Evitar pasear por zonas de vegetación espesa.
Revisar el pelaje, orejas después de pasear por el campo.
Afeitar las caras internas de las orejas y de las patas de los perros con pelo largo para evitar que las espigas se enganchen al pelaje con facilidad.

Consejos

Tener especial cuidado con las orugas cuando empieza a subir la temperatura en primavera.
Procurar no pasear con el perro por zonas con pinos en la época de calor.
Una vez que el perro ha entrado en contacto con las orugas; las ha mordido o pisado, acudir al veterinario sin dilación.
Revisar bien al perro tras los paseos por zonas de vegetación espesa por si tuviera enganchadas espigas en las orejas, los espacios interdigitales, y en general por todo el pelaje.
Si se detecta que el perro tiene molestias en los oídos, si se rasca mucho las orejas o cabecea, es recomendable acudir al veterinario para que le pueda revisar a fondo.

Autor: Eroski Consumer Web: www.consumer.es

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