viernes, 30 de enero de 2015

Los comportamientos caninos más comunes explicados




La comunicación empieza con comprensión. Si deseas crear una relación mejor con tu perro, puedes empezar por esforzarte por comprender el significado y las causas que se ocultan tras algunos de los comportamientos caninos más comunes. A continuación presentamos una lista de algunas conductas caninas comunes:

Jadeo
Dado que los perros sudan a través de sus patas y por la piel de su barriga—la parte sin pelo—la mayor parte del calor de su cuerpo se libera a través de la boca cuando jadean. Jadear es el principal medio de regulación de la temperatura corporal de los perros.

Ladrido excesivo
Básicamente, los perros ladran para alertar su manada sobre un peligro inminente o para anunciar que alguien ha llegado. El ladrido es un importante medio de comunicación canina. Un perro aburrido en el patio de la casa va a ladrar para aliviar la tensión.

Masticación inapropiada
Así como un niño en crecimiento, a tu perro seguramente le encantará mordisquear juguetes y otros objetos para aliviar el dolor de los nuevos dientes que salen entre los cinco y ocho meses de edad. Pero si tu perro ya es adulto y al llegar a la casa encuentras los almohadones del sillón o un par de zapatos favorito hechos trizas—probablemente no es porque a tu perro le agrade el sabor—seguramente tratase de un perro exhibiendo señales de ansiedad por la separación o ansiedad en general.

Cavar
Cavar es una actividad instintiva, muy arraigada en el profundo del ADN de los perros y es especialmente fuerte en los perros tipo terrier. Los perros en manadas naturales cavan para ocultar o desenterrar alimentos, como pequeños roedores. Una guarida cavada en la tierra fresca también les puede servir como refugio contra el calor.

Saltar
Aunque pueda parecer que esté jugando o saludándote entusiasmadamente, el saltar es una señal de dominación. El perro que salta sobre ti está tratando de establecer su dominio. Al alentar los saltos con afecto, se reafirma esta conducta.

Mordida
Un perro morderá a una persona como modo de comunicarle su estado mental actual. El perro puede estar reaccionando por agresión, temor o nerviosismo, por ejemplo. Existen, sin embargo, maneras de evitar la mordida, pero esas requieren que uno se mantenga en sintonía con el lenguaje corporal del perro.

Ansiedad por separación
Los perros viven y se movilizan en manadas, por lo que es natural para ellos sentirse ansiosos cuando se los separa de sus compañeros de manada. Pruebe sacar a caminar a su perro antes de dejarlo solo en la casa. Dejarlo en modo de descanso puede calmar su ansiedad.

Cuando logres comprender estas conductas caninas, contarás con herramientas mejores para satisfacer las necesidades de tu manada. Cuando las necesidades de tu perro quedan insatisfechas y las conductas indeseadas empezaren a surgir, pregúntate a ti mismo: ¿Estoy dando ejercicio, disciplina y afecto, en ese orden?


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jueves, 29 de enero de 2015

¿Realmente son peligrosos los gatos en el embarazo?

 
gatos y embarazadas
wetribe / Flickr

Durante el embarazo, las mujeres tienen muchas restricciones. Los médicos recomiendan que no ingieran determinados alimentos por las bacterias que pueden transmitir a la mujer y, en consecuencia, al feto. Pero también se les aconseja que no toquen algunos animales, en especial los gatos.

Desde hace muchos años se suele decir que “los gatos provocan abortos” o que “los gatos son asesinos de niños”. No hay que exagerar en absoluto las cosas hasta ese punto, pero sí conocer algunas recomendaciones para que no le pase nada a nuestro feto y el embarazo culmine con éxito.


JerryLai0208 / Flickr

Existen cuatro grandes mitos sobre los gatos y las embarazadas

 
 
1.- Los gatos son sucios
No se puede generalizar a toda una especie por culpa de las personas. Los gatos son como los seres humanos, depende de cada uno es más o menos limpio, y eso depende en gran medida de sus dueños. Si los dueños se preocupan en desparasitarlo, mantenerlo en unas condiciones higiénicas razonables, darle una buena alimentación, tener las vacunas al día y demás cuidados que necesite, el gato no se criará como un animal sucio. Todo lo contrario, son generalmente muy limpios.

2.- Los pelos de gato son peligrosos

Existe una historia popular, la de la Tía Ema, que decía que tras convivir con un gato tuvieron que extirparle una bola de pelos con la que se podría haber tejido un chaleco. Claramente esto no puede pasar, a no ser que nos dedicamos a lamer el cuerpo de nuestro gato.

Pero sí que es verdad que el pelo de los gatos puede producir asma y reacciones alérgicas. Ambas están relacionadas, pero afectan entre un 11% y 15% de la población, y sus efectos no suelen ir más allá de algunas molestias.

Si se trata de un caso grave, la persona debería tomar medida especiales o incluso abstenerse de tener gatos, y no sólo durante el embarazo.

3.- Los gatos son peligrosos para los niños

Es una afirmación totalmente falsa, ya que toda mascota que entra en el hogar es un miembro más de la familia, y por eso quiere y extraña, pero si se le aparta a un lado por la llegada de un bebé también se sentirá desplazada y podrá sentir celos. Por tanto, la recomendación es seguir dándole amor como hasta el momento.

4.- Los gatos transmiten enfermedades para el feto

Los gatos, igual que otros muchos animales, suelen ser son portadores de un protozoo, el Toxoplasma Gondii que deriva en una enfermedad llamada toxoplasmosis. Es una enfermedad infecciosa que provoca daños congénitos como ceguera o daño cerebral.

Esta enfermedad es bastante difícil de detectar ya que sólo un 10% de mujeres infectadas tienen síntomas perceptibles (inflamación de las glándulas, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares o cuello rígido), por ello es recomendable hacerse un análisis en el momento que se quiera quedar embarazada o cuando ya se está.

Los gatos son portadores de este parásito cuando comen animales pequeños que han cazado o carne cruda infectada, así el parásito pasa a las heces del gato y, como él no enferma, es posible que no sepamos si nuestro animal tiene el parásito o no. Si la madre se infecta, es por la sangre, y se puede transmitir a través de la placenta al bebé por nacer, lo que puede provocar la pérdida de audición, retraso mental y cegera, aunque también se pueden desarrollar problemas en el cerebro o en la vista años después del nacimiento.

La toxoplasmosis es contagiosa si se manipulan las heces del animal que tienen más de 24 horas de deposición y que pertenezcan a un gato que elimine toxoplasmas activos (tan sólo el 2% de la población felina).


Jsome1 / Flickr

Siguiendo unos consejos para embarazadas, es complicado que se expongan al toxoplasma

  Intentar que otra persona limpie la caja de arena higiénica y, si no, usar guantes desechables y lavarse las manos cuidadosamente con jabón y agua tibia después de hacerlo.

 -Cambiar la arena cada día.
 -Usar guantes si se realizan trabajos de jardinería, ya que los gatos pueden haber dejado heces allí.
 -Alimentar al gato con pienso o comida de casa.
 -Intentar que el gato no salga de casa.
 -Lavarse las manos cuidadosamente antes de comer y después de entrar en contacto con carne cruda.
- Evitar frotarse los ojos o cara al preparar la comida y limpiar bien la superficie donde se trabajó.
 -Evitar comer carne o ave cruda o poco cocinada y frutas o vegetales sin lavar, huevos, leche sin pasteurizar y jamón serrano.


Kit4na / Flickr

Es más fácil que un gato aporte más cosas positivas que negativas a tu embarazo, ya que los gatos son animales protectores del hogar y de nuestras energías; él sabe cuándo estás embarazada y te ayuda a equilibrar tu energía y además trabaja con tu bebé. Les suele gustar dormirse sobre la barriga de la embarazada, mullirla y ronronear, algo que es muy beneficioso para ti y para tu bebé, además de ser una experiencia única y muy beneficiosa.
facilísimo.com

sábado, 24 de enero de 2015

Comunicación telepática con Animales, ¿Es posible?


"Hay hechos sobre los perros y hay opiniones sobre ellos. Los perros saben los hechos, los humanos tienen las opiniones.

Si quieres hechos sobre los perros pregúntales directamente a ellos. Si quieres opiniones, obtenlas de los humanos." Mojave Dan Kinship with all life, de J. Allen Boone.

Quienes compartimos nuestras vidas con animales no humanos y sabemos del amor y apoyo que nos dan, muchas veces hemos intuido que "están a punto de hablar", incluso estamos seguros que nos han "dicho" algo. Todos los animales -domésticos o silvestres- pueden comunicarse telepáticamente con nosotros y entre ellos. Caballos, peces, perros, gatos, gallinas, ballenas o cerdos...etc.

Todos ellos (y nosotros incluidos) poseemos la capacidad innata de comunicarnos telepáticamente. Es por ello que los patos pueden coordinar sus largos viajes en el aire, o los cardúmenes de peces y los hormigueros moverse como si fuesen un solo ser; también es gracias a la telepatía que muchos perros saben que sus amigos humanos llegarán a casa y los esperan en la puerta con mucha anticipación; o que nuestros gatos desaparecen “coincidentemente” justo antes de llevarles al veterinario!!

Telepatía significa "percibir a distancia". Es una transferencia de energía por medio la cual los animales comunican sus sentimientos emociones, sensaciones físicas, ideas, imágenes, recuerdos… igual que nosotros, solo que ellos no cuentan con cuerdas vocales para “decirlo”. En realidad hay muchas formas de establecer un significado. Cuando usamos la telepatía, es decir, el lenguaje del “ser” o de la esencia, no estamos observando la reacción física de ese animal (si tiene la cola entre las patas o si las orejas están paradas y gruñe). Si no que al comunicarnos podemos sentir su estado de ánimo, lo que piensa (en imágenes) o dónde le duele, incluso si el animal está en otro país y no podemos verle.

En realidad, la telepatía no es tan extraordinaria. La vivimos con mucha frecuencia y solo hace falta ejercitarla para poder contactar con los animales de esta forma. Por ejemplo, cuando tenemos la sensación de que alguien nos mira a la nuca, o cuando sabemos quién está llamando en el teléfono antes de contestar.

De igual manera es importante recordar que ANIMAL viene de la palabra latina “ánima” que significa alma o aliento de vida. Es decir, los animales y los humanos no somos tan distintos, compartimos el ser almas en un cuerpo físico y con ello ser consientes, inteligentes, sensibles, aunque tengamos un código genético parcialmente distinto, una cultura específica o un perfil de personalidad también particular. La experiencia de un caballo con su sensibilidad y fuerza física, su pasión por la velocidad y el equilibro, no es la misma que la que puede tener una tarántula, con sus sensuales patas, su clausura interna en el silencio y el campo magnético que genera y aporta al bosque.

La telepatía en animales ha sido estudiada por la ciencia. El biólogo inglés Ruppert Sheldrake presentó resultados muy interesantes en su libro De Perros que Saben que sus Amos están de Camino a Casa y otras facultades inexplicables de los animales. Comprueba -por medio del seguimiento de cientos de casos- que los perros pueden anticipar el regreso a casa de sus amigos humanos en momentos elegidos al azar, con más de 10 minutos de anticipación y aún cuando la persona esté viajando en taxis u otros vehículos extraños al animal y cuando viento vaya en contra de su olfato.

Quienes nos dedicamos de manera profesional a la comunicación telepática con animales (CTA) -con el “músculo intuitivo” entrenado- podemos percibir con claridad lo que el animal está emitiendo y traducirlo en palabras para su compañero humano, la información puede ser muy detallada y precisa y con ello ayudar mucho a la solución de problemas.




Recuerdo un caso en el que me solicitaron hablar con un perro mestizo, viejito, que se encontraba en un país distante al sur de América Latina. El problema era que él no podía parar de ladrar una vez que su compañera humana salía en la mañana del apartamento para ir a su trabajo. Podían pasar literalmente horas antes de que, agotado, parara. Esto había ocurrido ya por meses y se habían intentado toda clase de procedimientos veterinarios para calmarlo sin resultados.

Al contactar intuitivamente con él, lo primero que me enseñó es que el ladrido era involuntario y que él mismo estaba angustiado por no poder parar. Luego me señaló que sentía que en su cerebro había un problema, como si hubieran cables quemados y manchas negras en la parte frontal derecha (esto me fue mostrado con imágenes, olores, emociones, sensaciones y un flujo de pensamientos e ideas).

Al reportar estos resultados, su compañera humana me comentó que él había tenido algunas convulsiones muy leves hacía algún tiempo, y que por ello no habían sido consideradas por sus veterinarios. Con esta información acudieron con un especialista y confirmaron el daño cerebral en la zona que había enseñado el perrito. Se le dieron los medicamentos apropiados y el ladrido pudo ser controlado.

Otro caso interesante es el de la perrita “Poli”. Ella era parte de un refugio de animales en la ciudad de México, quienes me habían solicitado ayudar porque a pesar de ser de buen tamaño, bonita y gentil, no había podido ser dada en adopción hacía mucho tiempo. Los candidatos humanos simplemente la pasaban de largo y no se interesaban por ella.

Cuando hablé con Poli, me expresó que la vida fuera del refugio le parecía muy dura y que prefería quedarse ahí por siempre, por ello rechazaba con su energía a los posibles adoptantes. Poco a poco fui explicándole a Poli que simplemente no podía quedarse en el refugio, y le invité a imaginar lo hermoso que sería tener una familia humana para ella sola, un plato de comida y una cama que no tendría que compartir con ningún otro perro y mucho amor.

Poco a poco se fue entusiasmando y al final de esa sesión accedió a marcharse del refugio “pero solo si viene por mí una familia que tenga una niña de 9 años”, puntualizó, y luego añadió “Porque me gustan las niñas de 9 años, son dulces y buenas” Está bien… pasé la información de lo que Poli había dicho a la encargada del refugio. Una semana después me llamaron muy felices para avisarme que por fin Poli se había ido con una excelente familia… que tenía – por cierto- una niña de 9 años!!

Las consultas de CTA son solicitadas por la gente por una enorme diversidad de razones, siendo la más importante respetar la perspectiva del animal en cuestión y tomarlo en cuenta sobre temas que le atañen. Entre otros temas, para solucionar problema de salud; pulir procedimientos en concursos y lograr mejores resultados; generar más harmonía en casa (sobre todo cuando hay peleas entre los distintos animales); para asistirles en el momento de la muerte y preguntarles a ellos si quieren y están listos para una eutanasia o no; etc… Los resultados de la comunicación telepática con animales son tan variados como lo que produce entre los humanos una buena charla con un amigo, alguien que realmente nos escucha.

Esta forma de comunicación es tan antigua como la humanidad. Nuestros ancestros la usaron; compartíamos con todos (animales, plantas, elementos) el lenguaje íntimo del Ser. Este era un solo lenguaje para todos, independientemente de nuestras diferencias en la Forma… entonces, los humanos no estábamos separados del resto de la vida y no habíamos olvidado como ser parte más de una totalidad mucho más amplia. La forma contemporánea de la CTA surgió desde los años 70´s en Estados Unidos, cuando varios individuos comenzaron a reconocer estas cualidades: su capacidad intuitiva de escuchar a su perro, a su gato, y decidieron dejar de negar que esto era lo que hacían. Hoy, los comunicadores con animales somos miles en los cinco continentes, trabajamos de manera paralela y coordinada con veterinarios y entrenadores humanitarios.

La Telepatía nos permite re-conocer la vastísima y brillante red de la vida. No estamos solos, nuestros amigos de otras especies animales están aquí y les gustaría ser escuchados. Tienen mucho que decir.

Colaboración de
Daniela Camino
www.interespecies.com

domingo, 18 de enero de 2015

Las intoxicaciones en mascotas - Los peligros del hogar


Descuidos como tener un bote de detergente en el suelo, dejar el cubo de la fregona en la cocina con la puerta abierta o incluso no asesorarnos adecuadamente a la hora de comprar una planta de interior, son acciones muy comunes que pueden traer consecuencias graves para nuestras mascotas.


Dentro del hogar los animales encuentran numerosos peligros que con una vigilancia correcta y teniendo en cuenta ciertas precauciones como cerrar los armarios de la cocina o no dejarle paso a las habitaciones cuando estamos usando productos de limpieza se pueden solucionar. A continuación te mostramos los casos de intoxicaciones más comunes en mascotas dentro del hogar

Los productos de limpieza

Una de las situaciones más frecuentes es la ingesta de detergente. El mayor riesgo es que, aparte de irritar y producir vómitos, puede crear espuma y entrar en los pulmones provocando graves problemas respiratorios. Lo más importante, si sospechamos que nuestro animal ha podido ingerirlo, es no darle líquido, para evitar la espuma y acudir rápidamente al veterinario.



Mas cuidado hay que tener con otros productos de limpieza, tales como la lejía, los desincrustantes o los desatascadores. Los síntomas de intoxicación por cualquiera de ellos son vómitos, diarrea y salivación excesiva. Normalmente, el tratamiento se basa en protectores digestivos. Como medidas de urgencia podemos darle agua para disolver el producto toxico en el estomago y jamás debemos introducir los dedos en su boca para forzar el vomito.

Otros tres tóxicos habituales

1. Pegamentos y material de despacho: la toxicidad de los pegamentos depende del porcentaje de disolvente que contengan. Por ejemplo, la cola de empapelar no es toxica. Los pegamentos de escritorio y el tipex pueden originar cuadros nerviosos, aunque sólo si son consumidos en grandes cantidades. Por ultimo, los rotuladores, lápices de colores y resto de material de papelería que es utilizado por los niños, esta sujeto a normas de seguridad muy estrictas y su toxicidad es prácticamente nula.


2. Desodorizantes: lo mas frecuente es que contengan perfumes para evitar o camuflar los malos olores. Estos productos no presentan peligro, salvo los que están compuestos de esencias naturales o vegetales. Se ha descrito un caso de intoxicación mortal en un gato que fue frotado con esencia de lavanda.

3. Los insecticidas: su grado de toxicidad es bajo, por lo que estos productos no representan casi ningún riesgo para nuestros animales de compañía. En caso de usarlos en exceso en una habitación sin ventilación pueden provocar vómitos que remiten a las pocas horas, sin ser necesario un tratamiento veterinario especifico.

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Las plantas y los animales

A la hora de decorar nuestra vivienda con plantas tenemos que ser conscientes de que algunas pueden ocasionar complicaciones a nuestras mascotas. Los síntomas mas comunes son alergias, problemas digestivos y reacciones nerviosas. El único remedio es sacar la planta de la vivienda y acudir al veterinario si los síntomas se prolongan en el tiempo.


Algunas de las plantas mas toxicas son la adelfa, el crisantemo, la hiedra, el jacinto, el narciso y el poto, entre otras. Para evitar cualquier accidente lo mejor es consultar con nuestro veterinario las plantas mas adecuadas, tanto para interior como para el jardín. Asimismo, para evitar cualquier susto dentro de casa con nuestro animal de compañía, la precaución es nuestra mejor herramienta.

lunes, 12 de enero de 2015

Si sufro un accidente, ¿quién se hace cargo del animal que me acompaña?

 En España no existe un protocolo eficaz para el rescate de los animales que se ven involucrados en un accidente de circulación y se quedan solos en el lugar del siniestro o atrapados en sus transportines.

Las compañías de seguros no consideran a los animales como “ocupantes” del vehículo, aunque hay pólizas que cubren los gastos de veterinario y una indemnización por accidente o por defunción.


Carla y Vita iban en el coche al veterinario cuando sufrieron un accidente de tráfico.

Carla y Vita tienen terror a viajar. Cuando entran en un coche, arañan, vomitan y defecan en sus transportines. Carla y Vita son las dos gatas que Arantxa López acogió hace ahora un año y medio en su casa cuando apenas contaban con tres semanas de vida. “Las vi en una foto en Facebook, en la perrera madrileña de Leganés. Estaban muy enfermitas”. Arantxa se enterneció, no lo dudó y se fue a buscarlas para tenerlas en acogida.

Debido al delicado estado en el que se encontraban, Arantxa tenía que llevarlas al veterinario casi a diario. Carla y Vita iban siempre en el asiento del copiloto, en su transportín bien sujeto al cinturón de seguridad. En uno de esos desplazamientos, justo cuando las gatitas empezaban a recuperarse, Arantxa sufrió un accidente de circulación.

“Me pasé una salida y entré por otra zona que no conocía. Al llegar a una especie de rotonda miré para salir y de un segundo a otro me embistió un vehículo que venía a bastante velocidad. El transportín de los animales saltó, me golpeó en la cara y salió despedido hacia atrás. Vi a cámara lenta cómo el coche que me embistió entraba y salía del mío, y cómo saltaban los airbags. Empezaron a pitarme los oídos, estaba desorientada, con mucho miedo, mucho dolor, y no podía respirar”, relata Arantxa, recordando aquel fatídico día.

“La ocupante del otro vehículo salió de su coche por su propio pie. Por el retrovisor vi que llevaba una silla de niños y le pregunté que si iba sola. Me dijo que sí y me sentí aliviada”, sigue contando Arantxa, a la que le horrorizaba pensar que en el accidente se hubiera visto involucrado algún niño o más adultos, además de ella y la conductora del otro vehículo.

Pese a encontrarse “aturdida y desorientada, con mucho miedo, mucho dolor y sin poder respirar bien”, su obsesión era saber qué había sido de sus gatas. “Están bien”, intentaba tranquilizarla la gente que había acudido en su ayuda. “Pero yo no las veía y eso me creaba mucha ansiedad”, afirma.

Al llegar la policía y la ambulancia, los sanitarios tuvieron que sacarla del coche con un collarín, en camilla. Pese a su estado, le dio tiempo de ver el transportín de las gatas reventado. Arantxa pidió angustiada que alguien las llevara al veterinario, informando de que el local se encontraba muy cerca, “tan solo a 500 metros”. “Pero nadie me hacía caso”, recuerda con tristeza.

“Empecé a llorar y dije que de ahí no me iba sin las gatas, por lo que me dejaron hacer una llamada”. Al final, consiguió que fuera su amiga Eva a por ellas. Solo entonces se quedó tranquila. Pero mucho más cuando supo que Vita y Carla, salvo el shock por el susto, por suerte estaban bien. En aquel momento Arantxa lo tuvo claro. “Decidí que no se iban a separar jamás de mi lado”.

Después de superar esa dura experiencia, Arantxa se pregunta qué habría pasado si ella hubiera quedado inconsciente tras el choque. “¿Qué habría sido de mis gatas? ¿Quién se habría hecho cargo de ellas? ¿Habrían terminado en el depósito, en su transportín roto, solas dentro de mi coche?”.

El caso de Carmen y su perro Ron

Sus preguntas quedan en el aíre. Pero son las mismas que siguen dando vueltas en la cabeza de Carmen Aguelo, protagonista de una vivencia parecida cuando viajaba en su coche con su perro, Ron, un bulldog inglés de 9 años. “Mi accidente ocurrió en pleno agosto, en el km. 100 de la autovía de Andalucía en dirección a Madrid. Mi coche quedó inmovilizado al chocar con el quitamiedos que divide la carretera”.

Por fortuna, y aunque el accidente fue muy aparatoso, Carmen no sufrió lesiones graves. Tampoco su perro. “Llegó la Guardia Civil, que llamó a una ambulancia para atenderme porque yo, además de algunas heridas leves, tenía un fuerte dolor de espalda y nuca”. Mientras esperaba a la ambulancia, Carmen permaneció sentada en el suelo, junto a la carretera, en un campo a pleno sol, abrazada a Ron.

“El problema vino al tener que marcharme en la ambulancia para que me hicieran una revisión en un hospital de Toledo. Los sanitarios me dijeron que no podía llevarme al perro porque no estaban autorizados para hacerlo”. Según le explicaron, “ no existe ningún protocolo ni norma que indique o regule qué se hace con un animal en caso de accidente”. “Si yo hubiera sido ciega y hubiera llevado un perro lazarillo, sí le habrían dejado acompañarme. A nivel sanitario ambos son perros, ¿no?”, reflexiona la mujer.

En mitad de la discusión, porque Carmen se negaba a entrar en la ambulancia sin Ron, llegó la grúa. “El conductor se ofreció voluntariamente a llevárselo con el coche y a dejarlo en la nave del depósito, donde pudiera estar a la sombra y con agua hasta que yo lo recogiera”, relata Carmen, que siente agradecimiento por el gesto de “generosidad” de aquel hombre. Por suerte, Carmen puedo recoger esa misma noche a Ron.

Pero, al igual que Arantxa, ella también se hace una serie de preguntas que la atormentan. “ ¿Qué hubiera sucedido con mi perro, por el que pago impuestos, si yo no hubiera estado consciente? ¿Le habrían dejado allí, tirado en el campo?”.

“Cuando nos hacemos cargo de un animal se nos exigen muchos deberes, pero las administraciones no parece que adquieran ningún deber”, lamenta la dueña de Ron, mientras cuenta que tras su accidente la Guardia Civil le había asegurado que “alguien” se haría cargo del animal. Pero, ¿quién?; ¿y sí ese “alguien” no llega o lo hace tarde?

“A los que no comparten el amor por los animales les resulta muy difícil entender el fuerte vínculo que se llega a crear con ellos. Los animales no son sólo como un ‘amigo’, forman parte de la familia.”, asegura Alba Villegas, psicóloga clínica. En caso de accidente, “se sufre por ellos porque la indefensión del animal es absoluta. No saber qué ha sido de él en una situación tan dramática supone un shock añadido para el dueño”, añade Alba.

Sin normativa ni leyes específicas

En nuestro país no hay una normativa específica que ampare a los animales que nos acompañan en casos de accidente de circulación. “En la Ley de Seguridad Vial se contempla la obligación al adecuado transporte y colocación de los animales en los viajes, pero nada que los proteja como ocupantes en un coche siniestrado”, explica Arancha Sanz, abogada de la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal de Madrid (FAPAM).

“En seis de cada diez hogares españoles convive al menos un animal, sobre todo perros (5,5 millones) y gatos (4 millones). Estos animales, entre otras cosas, comparten coche con sus familiares humanos en viajes y desplazamientos, y también los acompañan a pie por las calles de su ciudad, lo que supone que los animales tienen una relación con la seguridad vial. Sin embargo, existe un vacío legal en caso de accidente, vacío que por supuesto perjudica gravemente a los animales y a sus propietarios por la situación de desamparo que los primeros sufren”, añade la abogada de FAPAM.

Aunque no hay datos concretos cuantificados, el porcentaje de accidentes registrados en los que un animal viajaba en el interior del vehículo siniestrado parece ser mínimo, tan solo del 4% o 5%, según reclamador.es. Tampoco es fácil encontrar una compañía de Seguros que incluya en las pólizas que se suscriben la recogida de animales en caso de accidente. Por lo general, únicamente cubren los gastos de veterinario por las lesiones que haya sufrido el animal, por daños generados que cause éste a terceros, o en caso de fallecimiento.

La propia Carmen Aguelo lo ratifica. En su caso, su aseguradora, Mutua Madrileña, “no contempla en ningún momento nada relacionado con mascotas. No son ocupantes del vehículo. Tengo además un seguro en mi domicilio con la compañía Caser, que sí tiene responsabilidad civil con los daños a terceros que pueda causar mi perro”.

Los abogados de reclamador.es explican que en el caso de que el propietario del animal no sea el culpable del accidente, podría reclamar al seguro del vehículo contrario que considere al animal como un tercero herido, abonando los gastos de veterinario que se derivaran de heridas sufridas por éste. “Por el contrario, si el propietario de la mascota es el culpable del siniestro, habrá de contactar con su compañía aseguradora, que le indicará si la misma está o no cubierta por la póliza”.

¿A quién llamar para que auxilie al animal en caso de accidente?

Al margen de todas estas las consideraciones legales sobre aspectos materiales o indemnizatorios, realmente lo que más preocupa a los familiares de los animales es quién se hace cargo de ellos en caso de accidente.

Lo primero que se recomienda es llamar a la Guardia Civil, al Seprona, marcando el 062 de emergencias, y exigir que el animal sea recogido si los dueños tienen que ser trasladados a un hospital. También se puede avisar a alguna asociación de protección animal de la zona para que se haga cargo de él, evitando que se pierda o sea atropellado. Para ello es necesario actuar con rapidez.

En algunas comunidades autónomas existe un servicio veterinario de urgencias para recoger animales heridos, pero el gran problema es que este servicio no existe en todo el territorio español.

En Madrid, concretamente, está el Sevemur. Se trata de un servicio de emergencia que presta el Ayuntamiento para la acogida y auxilio de animales heridos o enfermos que se encuentren sueltos en la vía pública del término municipal madrileño. Sevemur trabaja sin horarios y atiende situaciones en que pudiera ser necesario. Para ello es preciso llamar previamente a la Policía Municipal, al 092, quien se encargará de ponerse en contacto este servicio “que atenderá la petición lo antes posible”, según explica un portavoz de este organismo.

“Tras una primera exploración clínica del animal, así como valoración del estado del mismo, se comprueba si tiene microchip. Si está identificado, desde el mismo lugar de recogida se intentará localizar a su propietario y se practicaran las primeras curas. En caso de que el animal presente un pronóstico reservado o grave se practicarán tratamientos de urgencia y, si el propietario no se encuentra localizable o el animal no está identificado, se procederá a su traslado al Centro de Protección Animal”, aclara el mismo portavoz.

Aunque también hay historias que acaban bien gracias a la colaboración de los agentes. Como la de una chica que tuvo un accidente cuando viajaba en su coche con sus cinco perros. Ella resultó muy malherida y fue trasladada inconsciente al hospital. Uno de los perros murió en el accidente. Los demás se extraviaron por el campo.

Cuando su marido fue localizado y tuvo conocimiento de lo ocurrido, suplicó a la Guardia Civil de la zona que buscaran a los animales. Y así fue. Tras una batida por las inmediaciones, al final consiguieron encontrarlos, muy desorientados y en grave riesgo de morir atropellados.

Denunciar para obligar a cubrir ese vacío legal

Casos como éste y los anteriormente narrados hacen que cada vez vaya siendo más urgente que ese vacío legal se cubra y que los animales no sean abandonados a su suerte tras un accidente. Una de las necesidades sería modificar el Reglamento General de Circulación.

“Si los humanos resultan heridos y las autoridades no se encargan de atender y recoger a su animal, se debe denunciar a la administración competente en materia de recogida de animales (ayuntamiento o comunidad autónoma) por no tener habilitado un servicio que actúe en estos casos”, recomienda Arancha Sanz. Sin embargo, la abogada reconoce que “no es habitual que se interpongan denuncias en estos casos”. “Aunque debería hacerse”, insiste.

Carmen Aguelo, dueña de Ron, ya ha dado un paso. Ha escrito al Consejo de Veterinarios contando su caso, con la esperanza de que su queja llegue a las administraciones y éstas reaccionen. En definitiva, que hagan algo para solucionar la falta de atención de los animales que se ven involucrados en los accidentes. Ellos no tienen voz para pedir ayuda.
publico.es

 El Código Penal extenderá la lista de animales protegidos en los casos de maltrato animal y también castigará con una pena de multa de uno a seis meses al que abandone a un animal


Incorporará también la inhabilitación de tenencia de mascotas de uno a tres años para los maltratadores de animales. / GETTY


El Código Penal extenderá la lista de animales protegidos en los casos de maltrato animal, que en la actualidad se limitaba a los domésticos o amansados, e incorporará también la inhabilitación de tenencia de mascotas de uno a tres años para los maltratadores.

Fuentes parlamentarias han informado de que estas medidas serán introducidas en el texto por medio de enmiendas transaccionales entre el PP y ERC.

Entre los principales acuerdos, se establece la inhabilitación para la tenencia de animales de unos a tres años, que antes se limitaba al ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los mismos.

Además, se amplía la categoría de animales objeto de protección siempre que estén bajo control humano, como es el caso de serpientes, hurones, iguanas, tarántulas y cerdos, entre otros.

También se castigará con una pena de multa de uno a seis meses al que abandone a un animal en condiciones en que pueda peligrar su vida.

En declaraciones, el portavoz de ERC en la Comisión de Justicia del Congreso, Joan Tardá, destaca los acuerdos alcanzados con el grupo popular, pero considera que las mejoras introducidas son "insuficientes".

Según el diputado catalán, los populares no aceptan la prohibición de las peleas de gallos ni perros, ni tampoco una medida que castiga el maltrato animal en espectáculos no autorizados legalmente, como el caso del Toro de la Vega, que se celebra anualmente en Tordesillas (Valladolid).

Tarda considera que los populares "están poniendo interés en las negociaciones", si bien los acuerdos alcanzados "están muy por debajo de las expectativas que se habían generado".

No obstante, añade, eso no significa que se pueda avanzar a más tanto en el debate en Comisión de la próxima semana como en el Pleno o ya por último en el Senado.

Tal es el caso de la agresión sexual a los animales que ERC pide incluir en el texto y que será ampliamente debatido los próximos días, ya que el PP no descarta incluirlo en el proyecto de ley.
cadena ser

domingo, 11 de enero de 2015

Las 10 irresponsabilidades más comunes de los propietarios de perros


 

En numerosas ocasiones, me encuentro barbaridades en las numerosas consultas que me hacen los usuarios. Muchas veces doy por sentado cosas que se dan por lógicas, sin embargo, he agrupado en 10, las preguntas que más me han indignado estos últimos meses y, por tanto, podríamos decir las irresponsabilidades más comunes en propietarios de perros.

1. Las relacionadas con la salud física del perro. Hace dos días me llegó este email (copio y pego): “Hace dos días mi perro de 3 años y medio fue atropellado por un auto y no quiere comer, ni beber y ni se levanta de la cama. Siento que va a morir. ¿Qué puedo hacer?” Es obvio que mi respuesta es llevarlo urgentemente al veterinario, sin embargo, me pregunto: ¿Por qué esta persona no lo hace? Mi lógica me dice que en el momento del atropello se lleva al perro inmediatamente al veterinario.
 
Aunque visiblemente no tenga nada, ¿quién nos dice que por dentro no tenga algún órgano dañado? Por favor, ante cualquier duda sobre posible dolor o sufrimiento del perro, el veterinario es el mejor aliado: ni buscar en Internet, ni esperar una respuesta de nadie ni esperar a que obre un milagro con el perro.

2. Tener jardín, y por ello, no sacar al perro. Esto es tan simple, como ponerse en el lugar del perro. Si a ti, como propietario de perro te hicieran lo mismo, y durante toda tu vida estuvieras confinado en un jardín o en una finca de 10.000 hectáreas… ¿te gustaría?.
 
Hay que tener claro que el perro es un animal muy social, y que es nuestra responsabilidad sacarlo a pasear, a relacionarse con otros perros y personas, a que huela nuevos aromas, a que explore nuevos territorios, a que haga otro ejercicio que el de estar dando vueltas por los mismos sitios, etc. Si no lo hacemos, nuestro perro mostrará claros síntomas de ansiedad: ladrará en exceso, tendrá apatía continua, aullará, se escapará de casa en cuanto pueda, etc.

3. Adoptar un cachorro y cansarse de él a los dos días. Esto pasa en la mayoría de las adopciones: se adopta un cachorro y como se dan cuenta de que es un ser vivo y que se orina por todo, a lo mejor se come sus heces, muerde todo lo que pilla, etc. se devuelve, se abandona o se sacrifica.
 
Es la lacra de esta sociedad: el uso de los animales como si fueran mercancía, como si fueran seres inertes que ni sienten ni padecen. Hay que adoptar con amor, pero sobre todo, con responsabilidad. Sabiendo de antemano que nos va a suponer un esfuerzo de educación, paciencia y perseverancia. De lo contrario, mejor comprar un peluche.

4. No tener tiempo para el perro. El perro necesita tiempo: es un ser que va a depender totalmente de nosotros. Hay que alimentarlo, cuidarlo, llevarlo al veterinario, pasearlo diariamente, jugar con él, interactuar con él,… igual, igual que si fuera otro miembro de la familia. Porque sencillamente, lo es.
 
No podemos adoptar un perro y tenerlo más de 8 horas solo, o bajarlo a la calle solo para hacer pipí y volver a casa… ¡Ponte en su lugar!

5. Ser incívico. Por culpa de muchos propietarios, los perros son odiados por mucha gente: porque se encuentran heces por todos lados, porque encuentran rincones empapados de orina con el olor que aquello desprende, porque los llevan sin correa y muchas veces se tiran a las bicis, porque los dejan encerrados en balcones y se pasan el día ladrando… Un poco de civismo, por favor.

6. No esterilizar a la perra. Es una irresponsabilidad tremenda. Descartemos el mito de que hay que hacerla criar por lo menos una vez en la vida, descartemos aquello de que es antinatural, descartemos aquello de que lo va a pasar mal o de que va engordar… ¿hola?
 
Las únicas perras que deberían criar son las de criaderos profesionales. La esterilización son todo ventajas: previene enfermedades, previene embarazos psicológicos, previene embarazos no deseados, y sobretodo, previene el sacrificio de miles y miles de perros y cachorros sin hogar que han estado esperando una oportunidad.

7. Adoptar una raza “porque me gusta”. Recordemos que los perros no son una mercancía. La mayoría de personas adopta una raza por capricho. Mira este email: “Te escribo desesperada con mi Schnauzer. No sé qué hacer ya con ella. He cogido un poco de depresión y todo porque llevaba muchísimos años tras esta raza de la que llevaba enamorada desde pequeña, pero ¿puede que esté loca? No para en todo el día, no me hace nada de caso, lo rompe todo: he tenido que cambiar el sofá, me ha roto la alfombra, rasgado la puerta, no quiero deshacerme de ella pero me supera, realmente me supera. Yo no sabía que un perro era esto.”
 
Tras hablar con ella, quedó claro que esta persona tenía una vida muy sedentaria y había escogido una raza muy activa. Dos caracteres confrontados que resultaba en problemas de ansiedad por ambas partes. La raza de este perro no era para ella. Entonces, una de las mayores irresponsabilidades es escoger la raza por capricho, sin tener en cuenta, cómo es esta raza y qué nivel de actividad física requiere.

8. Educar al perro por inercia. La mayoría de gente se piensa que educar a un perro es fácil. Y lo es, pero si se sabe cómo. Y las consultas que más me molestan y me duelen son las que me sueltan: “mira que le pego, pero no hay manera“. Los propietarios utilizan la educación humana, en la que muchos utilizan la violencia para ello, en vez de la educación canina.
 
Ser humano y perro son dos especies muy diferentes, que requieren de la aplicación de una psicología diferente. No nos esforcemos en educar según nuestras convicciones o creencias porque no lograremos ni buenos resultados ni un perro feliz.

9. Cumplir con los mínimos requisitos legales. Dar de alta el perro en le censo, cumplir con las vacunas, ponerle el chip, colocarle una plaquita en el collar…
 
Nos ahorraremos que, si nuestro perro se perdiera, se pierda para siempre. Con el chip y la plaquita nos podrán localizar rápidamente.

10. “Si solo es un perro”. Esta afirmación me enciende y me insulta. Solo es un perro. Pues menos mal que solo es un perro. Y si es solo un perro, ¿para qué tienes perro?. Si no sabes ni quieres ser responsable con el perro, no tengas perro.
 
Si cada propietario de perro supiera los sentimientos que llega a tener un perro, ni se le pasaría por la cabeza soltar esta frase. El respeto por un perro comienza mucho antes de adoptarlo: empapándose de información sobre sus necesidades.

Y muchos de los que tengáis perros estaréis de acuerdo conmigo en que se puede vivir sin perro, pero no vale la pena.

Sandra Ferrer. Creadora del Programa de Educación Canino "Cómo Educar a un Cachorro"

Prevenir y tratar resfriados en perros



Autor: Hogarutil

Resfriados en perros. Consejos para prevenir los resfriados y cuidados para tratar el catarros en perros.

¡Protege a tu mascota del frío! Y es que los animales, al igual que las personas, pueden cogerse un buen resfriado. Los síntomas del resfriado canino son similares a los nuestros: malestar general, dolor de cabeza y muscular, tos aguda y estornudos frecuentes con mucosidad, pérdida de apetito, inactividad y aletargamiento... en casos de fuerte resfriado puede incluso presentar fiebre. Es importante prevenir y cuidar bien al perro resfriado para evitar que un catarro mal curado desemboque en otras enfermedades respiratorias.

Consejos para evitar que tu mascota se enfríe
Evita los choques térmicos. Los cambios bruscos de temperatura son la principal causa de resfriados. Evita los constrastes fuertes de temperatura y las corrientes de aire, sobre todo, en los meses fríos. Los meses de calor evita el constraste con aire acondicionado.
Protección en la calle. Si hace frío o llueve, ponerle ropa para perros como un jersey o chubasquero te ayudará a protegerlo.
Evitar la humedad. Después del baño y cuando vuelvas de la calle los días de frio y lluvia, sécale bien con la toalla y secador con aire templado para quitar la humedad del pelo.
Centros con otros perros. Si el perro va a estar unos días en una residencia o centro canino con otros perros puede administrarse la vacuna contra la tos de las perreras para evitar el contagio del virus.

¿Qué hacer si mi mascota se ha enfriado?
Evitar el frío y reducir la actividad. Si el perro se ha enfriado procura darle paseos cortos cuando haga menos lluvia y frío. También es probable que le notes aletargado, reduce la actividad y ejercicio.
Cuidar su descanso. En casa es importante cuidar su descanso, por eso, debes proporcionarle un ambiente tranquilo y cálidos (sin corrientes de aire) para que pueda dormir y recuperarse, sin molestarle.
Buena hidratación. Es muy importante mantenerlo bien hidratado y que tenga agua fresca siempre disponible, si notas que no bebe agua puedes intentar dársela directamente con ayuda de una jeringuilla para jarabes o dándole pienso húmedo que contiene mayor contenido hídrico que el pienso seco, o añadiendo un poco de agua tibia a su pienso seco habitual.
Favorecer el apetito. Con el resfriado y el malestar el perro puede perder el apetito. Para reponer líquidos y energía, puedes motivarle preparando un caldo casero de pollo o arroz hervido (sin cebolla).

El catarro o resfriado canino suele ir remitiendo con los días, en caso de notar que no mejora, acude a tu veterinario para realizar una revisión y descartar otros problemas de salud.

lunes, 5 de enero de 2015

Cinco trucos para limpiar la cama del perro

La cama del perro hay que limpiarla una vez al mes, con un jabón sin amoniaco y con ayuda previa del aspirador.



¿Verdad que nos preocupamos por mantener limpia nuestra cama y cambiar las sábanas con periodicidad? Pues los perros necesitan lo mismo: una cama canina libre de peligrosos patógenos, entre ellos, pulgas y garrapatas. A continuación, se explica por qué es tan importante limpiar la cama del perro y se ofrecen cinco trucos para conseguirlo: elegir una cama canina que se limpie con facilidad, usar el aspirador, limpiarla en la lavadora una vez al mes, secar y utilizar un jabón sin amoniaco y amigable con su can. ¡Manos a la obra!

Una cama del perro sucia es una fuente de patógenos peligrosos para el can, pero también para el resto de la familia humana. Nuestros peludos compañeros de vida pasean por el parque, retozan en el barro, cuando no en sustancias aún menos higiénicas, y husmean todo tipo de objetos, animales y zonas que captan su interés.

Tras los paseos con el perro, es importante limpiar sus patas y retirar cualquier tipo de sustancia que haya podido quedar adherida a su pelaje. Para ello, los cepillados del can resultan también un aliado. Y, por descontado, losbaños serán necesarios en situaciones de emergencia: entre ellas, cuando un perro ha retozado en la suciedad.
Imagen: Uriah Welcome

El riesgo de contraer enfermedades, sin embargo, no acaba aquí. Los humanos compartimos cerca de 100 dolencias con nuestros perros y gatos, según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. Estas cifras obligan a extremar las precauciones y la limpieza, también en la cama de nuestros peludos compañeros de vida. Pero, ¿cómo hay que limpiar la cama del perro? A continuación se ofrecen cinco trucos sencillos para conseguirlo.

1. Limpiar la cama del perro: elegir bien

La higiene de la cama del perro es uno de los primeros aspectos que debemos tener en cuenta antes de comprar la zona de descanso de nuestro can. Camas para perros las hay de muchos tipos, ¡pero no todas son igual de fáciles de limpiar!

El primer paso es revisar las etiquetas del producto y comprobar que el método de lavado que propone el fabricante es fácil y factible para realizar en casa. Es habitual dejarse llevar por un modelo bonito, pero ¿resultará igual de atractivo cuando el cachorro de perro orine encima y no sepamos cómo lavarla?

El consejo más sencillo es elegir una cama del perro que pueda meterse en la lavadora con facilidad. E, incluso, que permita ser introducida en la secadora.

2. Limpiar la cama del perro: aspiradora

El primer paso para limpiar la cama del perro es pasar la aspiradora por la colchoneta. Este sencillo gestoeliminará buena parte de los pelos caninos y suciedad que haya quedado incrustada.
Imagen: Emery_Way

El aspirador, además, protegerá la lavadora donde vayamos a limpiar la colchoneta: evitará eventuales atascos en el mecanismo.

Un sencillo rollo de papel adhesivo colabora para retirar mayor cantidad de pelo del perro. Podemos utilizarlo también entre lavado y lavado, para mantener la cama del can lo más pulcra posible.
3. Hora de la limpieza: hoy la cama del perro

La cama del perro acumula todo lo que el can trae consigo tras los paseos por el parque: suciedad, barro e insectos, como pulgas y garrapatas. Limpiar la zona de descanso del can con regularidad es la forma más sencilla de proteger a tu peludo amigo (y al resto de la casa) de una infección.
Imagen: Cherrysweetdeal

La cama del perro debe pasar por la lavadora, al menos, una vez al mes. El programa elegido debe emplear agua caliente: de este modo, eliminaremos mejor la suciedad.

Antes de la lavadora, podemos poner la cama del perro a remojo en agua caliente y jabón, dentro de un barreño o en la bañera, si es muy grande. Este sencillo baño ayudará a eliminar más suciedad.
4. Cama del perro: secar bien

Si en casa tenemos secadora, podemos meter la colchoneta del can. Antes de aventurarse, sin embargo, hay que leer con atención la etiqueta del producto, para asegurarnos de que la colchoneta no se estropeará.

En caso contrario, habrá que secarla en el tendedero y, después, comprobar que ha perdido toda la humedad antes de volver a colocarla en casa.

5. Cama del perro: detergente 'dog-friendly'

Los perros también sufren alergias. Por ello, es importante asegurarse de que el detergente que utilizamos para lavar la cama del perro no daña su piel.

Una recomendación importante es evitar los productos con amoniaco para limpiar la cama del perro: la orina canina contiene amonio y, por ello, los productos con amoniaco pueden incitar al can a hacer sus necesidades sobre su cama.

Además, si su peludo compañero es de los que mordisquean su cama, será necesario recurrir a un detergente sin sustancias dañinas que pueda ingerir. Su veterinario será, en este caso, un aliado para elegir el mejor producto.

Autor: Eva San Martín Web: www.consumer.es